Informacion economica sobre Cuba

“En Cuba no hay cambios democráticos ni apertura”
Hilda Molina, que rompió con el gobierno cubano y vive en Argentina,
afirma que el castrismo busca perpetuarse y conducir a la isla por el
camino chino.
30/06/2013 00:01 , por Pedro Luque

Hace cuatro años, el domingo 14 de junio de 2009, la médica cubana Hilda
Molina pisaba finalmente suelo argentino, 15 años después de romper con
el régimen castrista y luego de protagonizar una interminable cruzada
para conseguir el permiso de salida de la isla.
“¿Hace cuatro años ya?”, se muestra sorprendida esta científica que, con
70 años, mantiene una vitalidad que le permite dar una larga charla en
la Bolsa de Comercio de Córdoba, autografiar al público su libro Mi
verdad , ser distinguida como ciudadana ilustre y atender con amabilidad
a la prensa antes de regresar a Buenos Aires. “Anoche casi no dormí
preparando la charla”, admite.
Durante su fugaz paso por Córdoba hace unos días, Hilda Molina dialogó
con La Voz del Interior y confesó que su naturaleza, que no le permite
mantenerse callada, la llevó primero a unirse a Castro y después la
convirtió en enemiga de Fidel. Aclaró además que sólo está “de tránsito
por Argentina” y que le costaba mucho sonreír durante los primeros meses
que pasó en nuestro país.
–¿Cómo fueron estos cuatro años en Argentina?
–En familia, cuidando a mi madre, que está muy enferma, y haciendo lo
que puedo para difundir mi mensaje. Si me preguntan qué es lo que más me
gusta de Argentina les digo que no conozco nada, sólo al pueblo, que es
un encanto…
–Pero también ha pasado momentos difíciles o incómodos…
–Al principio, cuando los eventos eran muy públicos, hubo mítines de
repudio, ustedes le dicen escraches, organizados por la embajada cubana.
A mí no me preocupan, pero me moví hacia un lugar distinto para poder
trasmitir mi mensaje: acordamos eventos privados porque algunos no van a
discutir, van a gritar, a vociferar para que yo no pueda hablar.
–Mucho se especuló sobre las razones de su salida de Cuba. ¿Cuál fue la
verdadera razón?
–Fidel Castro no estuvo de acuerdo con que yo no aceptara lo que ellos
habían dispuesto, es decir, que el Centro Internacional de Restauración
Neurológica fuera para extranjeros. Yo no tenía ningún secreto de Estado
ni nada, soy una científica. Fue una rabieta de dictador psicópata, nada
más.
–¿Todo eso lo cuenta en su libro?
–Sí, todo eso y mucho más.
–¿Habla de la intermediación del Gobierno argentino para su salida de la
isla?
–Sí, el gobierno argentino intercedió mucho, como así también España,
Canadá, Italia, muchos científicos y políticos del mundo, la Iglesia. En
Argentina, como gobierno, primero intercedió (Néstor) Kirchner y después
Cristina (Fernández). Por eso yo les agradezco. Cuando me reuní con
ella, que me invitó, recién llegada, le agradecí y le dije: no sé nada
de su política, pero le agradezco como madre, como mujer y como
estadista lo que usted hizo por mi familia.
–¿Y después de eso?
–Nada. No tengo ningún nexo con la política argentina. En mi caso no
hubo enfoque partidista, porque la familia va más allá de ideologías y
partidos.
Informantes infiltrados
–No sigue la política local, ¿pero la cubana?
–De la realidad cubana estoy más que al tanto, porque dentro del
gobierno cubano hay una resistencia de personas buenas que nunca
hicieron daño y que no están de acuerdo con lo que está pasando y con
los que yo tengo contacto. Nadie sabe que tienen ese pensamiento porque
ya estarían fusilados. ¡Que averigüen quiénes son, que no van a poder!
¡Ellos son misteriosos, pero yo también estuve 50 años dentro de ellos!
Estoy actualizada y puedo asegurar que este gobierno no está haciendo
cambios democráticos ni aperturas económicas. Son reajustes de sus
estrategias para lograr perpetuarse en el poder en la persona de sus
sucesores y fortalecer las inmensas fortunas que ya tienen en sus
negocios con los capitalistas. Pero en Cuba no hay cambios realmente.
–¿Cuál sería entonces el objetivo del gobierno?
–Raúl Castro tiene la idea de llevar a Cuba por el camino chino:
capitalismo salvaje de Estado y violación de derechos humanos y
libertades. El pueblo tiene una economía un poco mejor porque hay mucha
inversión extranjera, por los capitalistas del mundo que piensan con el
bolsillo y no les importa asociarse a represores. Pero eso no es lo que
los cubanos queremos. Temo que en mi país pase lo mismo que en China.
–¿Y por qué cree que estas medidas del gobierno se dan ahora?
–Fidel Castro sigue gobernando en Cuba y no está muy de acuerdo con que
se cambie nada. Pero Raúl (Castro) sabe que sin apoyo económico del
capitalismo no va a sostenerse. Él tiene más los pies en la tierra. Pero
el líder sigue siendo Fidel, así con 87 años y convaleciente de una
enfermedad, es él. No te lo digo porque me parece, te lo digo porque me
consta.
–¿Qué debería cambiar en Cuba para su regreso?
–No hace falta que cambie nada para que vuelva. Lo que pasa es que estoy
atendiendo a mi madre, no la puedo abandonar. Quiero volver a mi patria,
quisiera ayudar a que cambie.
–¿Por qué Cuba lucharía?
–Lucharía por una Cuba democrática, normal, donde se respeten libertades
y derechos, que no sea una Cuba para extranjeros. Una Cuba con un
gobierno decente, medianamente normal y con vocación de servicio. Nada más.
¿Qué opina de…
El Socialismo del Siglo 21. “Castrismo, absolutamente. A veces oigo que
la gente culpa a (Hugo) Chávez, pero no, todo esto es castrismo, el
Estado mayor está en Cuba y Fidel lo dirige todo. Tú oyes a Fidel, leías
sus discursos, te leías todos los clásicos y decías ‘qué maravilla’,
pero cuando vas a la práctica no ha pasado nada. La teoría sin práctica
es una mentira. Cuando pregonas algo y no lo cumples estás mintiendo.
Socialismo del Sigo 21 es castrismo y el patriarca indiscutible de la
subversión latinoamericana es Fidel Castro”.
Yoani Sánchez. “La información que brinda por un medio tan visible para
el mundo abrió una ventana para Cuba. Pero en la isla hay muchos
disidentes que no son conocidos, pero que es gente heroica, que estuvo
presa. Gustavo Arcos Bergnes, por ejemplo, murió sin asistencia médica y
sin recibir el reconocimiento que merecía. Es admirable la labor de
Yoani, pero se debe reconocer la labor de otra gente más anónima, como
Gustavo, con quien la humanidad tiene una deuda”.

Source: “”En Cuba no hay cambios democráticos ni apertura” | La Voz del
Interior” –
http://www.lavoz.com.ar/noticias/mundo/cuba-no-hay-cambios-democraticos-ni-apertura


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