Informacion economica sobre Cuba

Publicado el martes, 03.11.14

¿El futuro de Cuba y Venezuela es bailar samba?
NICOLÁS PÉREZ

Me enteré por Internet, donde se leen las mayores tonterías y algunas
genialidades.

Nicolás Maduro en Venezuela se va apagando como una vela sin demasiado
pabilo para poder sostener la mecha del chavismo ardiendo. Se mira
frente a un espejo y se dice a sí mismo: “Aquí yo mando”, aunque su
subconsciente sabe de memoria que está hablando paja. El es un sacristán
con suerte que dirige una Iglesia con un puñado de sacerdotes, todos más
listos que él, con interpretaciones diferentes del Misterio de la
Santísima Trinidad y la Divina Concepción Chavista.

Pero rodeado de tantos lobos, ¿por qué se mantiene imperturbable como
líder de la revolución bolivariana? La respuesta es obvia, en Venezuela
manda La Habana, y ella prefiere un cretino que la obedezca ciegamente a
un tipo con luces propias, y cuotas de poder. Como Diosdado Cabello, o
Francisco Arias Cárdenas, uno de los líderes supremos del golpe de
Estado chavista de 1992, monaguillo en su niñez y seminarista menor en
su juventud, actualmente gobernador del estado Zulia, que no se sabe si
va o viene, y huele a criadita respondona molesta para Cuba si en algún
momento, la malanga se le pone a tres trozos a Nicolás Maduro.

Hoy Ucrania y Venezuela son dos escenarios totalmente diferentes, pero
Rusia y Cuba están cometiendo el mismo error de percepción histórica, y
por centésima vez repito una frase que tiene 1479 años de Heráclito de
Efeso, porque estoy obsesionado con los traspiés de los gobernantes que
ignoran espacios y tiempos históricos.

La obra de Heráclito es netamente aforística, como hombre de su tiempo
se guiaba por las alucinaciones del Oráculo de Delfos. Pero también
decía acertadamente que en la vida las transformaciones sociales son un
cambio constante. Exactamente nos iluminaba cuando proclamaba a los
cuatro vientos que la movilidad es una estructura de contrarios, y en
política, sobre todo en política: “No se puede entrar dos veces en el
mismo río”.

La ex Unión Soviética, disminuida tras la caída del Muro de Berlín,
pretende engullirse a Crimea, pero lo está haciendo con la misma
arrogancia con que invadió a Checoslovaquia en 1968.

Y el castrismo le aconseja a Maduro que utilice después de cinco décadas
la misma estrategia que utilizó con su oposición: mantenerse gobernando
bajo un baño de sangre.

Pero las circunstancias son diferentes. Fidel Castro copió a Lenin
cuando destruyó en un santiamén a Maria Spiridonóva y su corriente de
opinión del Partido Social Revolucionario de Izquierda. Y Fidel desde
que tomó el poder hasta declararse marxista leninista demoró año y pico
en no dejar un títere con cabeza. Mientras, el chavismo lleva en el
poder 14 años y no ha logrado destruir totalmente ciertas instituciones
democráticas venezolanas.

No es aventurado pensar que ambas dictaduras están a punto de largar el
piojo, y cuando se produzca la debacle, ojalá sea por medios pacíficos,
¿hacia donde estos países tienen la posibilidad de correr?

La Unión Soviética es hoy como imperio, la libélula vaga de una vaga
ilusión. E imposible concebir que los que sustituyan al castrismo y al
chavismo se guarezcan bajo el mismo paraguas de la ideología que los
llevó a la destrucción.

Pensar que China, una nación tratando de sacar exitosamente a su país de
la miseria, va a mirar hacia América Latina y comprometerse
económicamente con su futuro, es improbable. La sed imperialista de
China es asiática, no mundial.

Hay los ilusos de siempre piensan que La Habana y Caracas, una vez
libres de comunismo, se convertirán en sobrinos del Tío Sam. Es posible
que en los primeros tiempos esto ocurra por razones económicas, pero en
el gesto, no habrá continuidad por un problema de idiosincrasia: una
cosa es el Washington protestante y anglosajón con profundos intereses
económicos, y otro animal de diferente raza e intereses, nosotros, que
como dijera Rubén Darío en su Oda a Roosevelt, somos: “Una América
ingenua que tiene sangre indígena, aún reza a Jesucristo y aún habla en
español”. Creo que iremos a una posición tan ambigua.

A pesar de sus resabios norteamericanos, para mí el líder sudamericano
más lúcido es Inácio Lula da Silva. Ya Brasil ha invertido 640 millones
en la terminal portuaria del Mariel, invertirá 900 millones en una
terminal de contenedores y se habla de un futuro mega aeropuerto. Su
garra ya está puesta en Cuba.

Desde que pare de sonar el pito y comience a sonar la flauta, Cuba y
Venezuela estarán sometidas a una transición compleja, confusa e
imprevisible. ¿Cambiaremos el danzón y el mambo en Cuba, y en Venezuela
el joropo por la samba? Muy improbable, pero en ocasiones los fenómenos
políticos son más sorpresivos que los fenómenos atmosféricos.

Nicop32000@yahoo.com

Source: NICOLAS PEREZ DIAZ-ARGÜELLES: ¿El futuro de Cuba y Venezuela es
bailar samba? – Opinión – ElNuevoHerald.com –
http://www.elnuevoherald.com/2014/03/11/1699597/nicolas-perez-diaz-arguelles-el.html


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