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Agua, Economía, Desarrollo

La falta de agua: asignatura pendiente
Un problema con solución a largo plazo
Redacción CE, Madrid | 02/06/2014 9:35 am

La escasez de agua es un problema que por décadas ha afectado a los
cubanos, en especial en la capital del país. Días atrás, el diario
Granma dedicó un amplio reportaje al tema, que señala:
“Despertar en la madrugada para almacenar agua es una cotidianidad en
varios municipios del país. Cargar con cualquier recipiente disponible y
hacer la cola de la pipa o caminar varias cuadras hasta la llave más
cercana, son algunas de las consecuencias del mal estado de las redes
hidráulicas en una parte de la Isla, aunque es válido aclarar que no es
la única causa. Según datos del Instituto Nacional de Recursos
Hidráulicos (INRH), en el país, 8,4 millones de personas se abastecen
por los servicios de acueducto y el resto por diferentes modalidades:
servicio público (tomas de agua dispuestas en lugares de libre acceso),
pipas o fuentes propias. El tema del agua es, para muchos, un problema
más de la rutina diaria”.
Luego agrega Granma: “En diciembre del año 2012, y en consecuencia con
lo establecido en los Lineamientos de la Política Económica y Social del
Partido y la Revolución, el Consejo de Ministros aprobó el Diagnóstico y
la Política Nacional del Agua, que prioriza el control y planificación
del consumo estatal y particular del agua, además de contribuir a la
actualización del modelo económico cubano y a la previsión y
enfrentamiento al cambio climático, según el propio documento”.
De acuerdo al órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, “un estudio
realizado indica que actualmente en el país se pierde alrededor de un 58
% del agua que se bombea, de ello, el 16 % en las conductoras, el 20 %
en las redes y el 22 % en los domicilios. En términos de costo, estamos
hablando, por ejemplo, como promedio por cada salidero en redes de
156,70 pesos, de ellos 35,20 CUC, mientras que en conductoras se pierden
466,40 pesos, de los cuales 286,84 en CUC”, según el documento de la
Política del Agua, que señala Granma.
Lo que no dice el diario cubano es que desde hace décadas se vienen
planteando supuestas soluciones a este problema, y que hasta el momento
no han funcionado.
En junio de 2011, el propio diario Granma publicaba que desde hace
meses, el suministro de agua potable en La Habana presentaba la
situación más crítica de los últimos 50 años, con más de 100.000
personas que dependían de carros cisterna para recibir el servicio y las
fuentes de abastecimiento a punto de colapsar.
Con el aumento de los costos de la gasolina, y pese al petróleo
venezolano, era de esperar que el servicio de carros cisternas —las
“pipas”, como se les conoce en La Habana— experimentara una reducción.
En cualquier caso, hacerle llegar agua a los habaneros resultaba cada
vez más caro y el sistema de “pipas” era una aberración económica.
Granma había reconocido la situación meses atrás, cuando el viernes 21
de enero de 2011 publicó que la capital cubana tenía en esos momentos
“la situación más crítica del último medio siglo”, en cuanto a la
disponibilidad del líquido, y perdía el 70 % del agua bombeada a los
consumidores en el trayecto hasta su destino. Ahora el mismo periódico
publica que “se pierde alrededor de un 58 % del agua que se bombea”. De
acuerdo a las propias cifras oficiales cubanas, la reducción en el
desperdicio de agua ha sido poca: en tres años el 83 % del problema
queda sin resolver. Si en ese tiempo solo ha sido solucionado el 17 %,
serían necesarios otros 18 años para resolverlo, y eso bajo el supuesto
imposible de que no se produjeran nuevas roturas y desperfectos.
Ya para entonces, el gobierno cubano afirmaba que se “prevé construir
varias conductoras para mejorar la entrega de agua, instalar válvulas,
perforar pozos, rehabilitar las redes en mal estado, suprimir fugas en
campos de pozos y grandes conductoras”.
Dudosa solución, no por un afán ideológico de ver solo lo malo en Cuba,
sino por un inevitable enfrentamiento con la realidad del país. Basta
con una rápida mirada a lo que el propio gobierno cubano había publicado
en años anteriores:
Un cable de la agencia Associated Press, del 15 de mayo de 2007,
informaba que las redes de acueductos, en particular las de la capital,
serán rehabilitadas tras años de servicio ineficiente que incluso
provocaba la pérdida de hasta el 55 por ciento del líquido bombeado, de
acuerdo con lo publicado en los medios de prensa del país. El programa,
inaugurado por el entonces vicepresidente Carlos Lage la víspera,
permitirá desde 2007 a 2011 la reparación en La Habana de unos 2.032
kilómetros de estas cañerías, según el periódico Juventud Rebelde. La
información cablegráfica añadía que, para llevar adelante el plan, se
contaba con un financiamiento de 60 millones de moneda libremente
convertible y la participación de cuatro empresas ejecutoras: la
Constructora de Recursos Hidráulicos, los contingentes Blas Roca
Calderío y Raúl Roa y Aguas de La Habana.
También la información añadía que los escapes de agua y las viejas
cañerías son uno de los principales problemas que enfrenta la Isla, pues
el líquido no llega a los hogares y se desperdicia, mientras los
periodos de sequía afectan este recurso limitado. En igual sentido,
agregaba que la rehabilitación se extendería hasta las provincias de Las
Tunas, Camagüey y Holguín, e incluso señalaba que las obras iban a
comenzar la semana entrante.
Pues bien, ¿dónde están las reparaciones, los millones invertidos y las
empresas ejecutoras? Porque hasta ahora lo único cierto en todas estas
informaciones de prensa —no del exilio ni de periodistas independientes,
sino del propio gobierno cubano— es que hay salideros, desperfectos y
falta el agua.
Si en 2007 alguien pudo tener esperanza de que para 2011 el problema
podría estar aliviado, al menos en parte, no le queda más remedio ahora,
en 2014, que mirar para otras aguas: las que se aprecian desde el
malecón habanero y rodean la Isla. El mar que separa a los que viven en
Cuba de otros países.
Hay una forma efectiva con la que se desenmascara a la prensa oficial
cubana, respecto a las mentiras, medias verdades y manipulaciones que,
sobre la situación nacional, se publican a diario, y es simplemente
comparando las informaciones de hoy con las de un tiempo atrás.
En el reportaje del 21 de enero de 2011, al tiempo que se señala que en
el plan de inversiones aprobado para entonces había destinados catorce
millones de pesos para la ejecución de diversas obras, dirigidas a
mitigar el efecto de la imperante sequía de entonces sobre el estado de
las fuentes y la distribución de agua, no se realizaba el menor intento
de analizar los posibles resultados y lo que significa ese plan de
inversiones. Tampoco se señalaba que las cifras de inversiones
resultaban insuficientes en extremo frente al problema existente.
Por ejemplo, se mencionaba que “desde hace tiempo la capital trabaja en
la rehabilitación de las redes en mal estado (en el año 2010 fueron
reparados 82,3 kilómetros), y la supresión de salideros en campos de
pozos y grandes conductoras”. Pero este dato no se confrontaba con otro
anterior, que indicaba el “mal estado técnico de unos 2.194 kilómetros
de redes”.
Ahora Granma dice: “En el 2013 se rehabilitaron 10,4 km de redes de agua
potable y este año se aprobaron 11 km en La Habana Vieja, de los cuales
ya se han terminado más de 2,4 km hasta la fecha”, manifestó Dania Durán
Yanes, subdirectora de Inversiones del Instituto Nacional de Recursos
Hidráulicos (INRH)- Pero esas cifras son ínfimas —casi risibles— frente
al problema existente.
Es decir, al ritmo de entonces (2011) serían necesarios al menos ¡26
años! para reparar todas las redes, y eso bajo la hipótesis imposible de
que no se deteriore ni una cañería, cuando lo más probable que unos
pocos años lo que aumente sean las roturas y salideros, por la
antigüedad del sistema y el abandono que ha sufrido por años. ¿Y los
2.032 kilómetros de Lage? ¿Se repararon o no se repararon?
Sin embargo, no hay duda que las nuevas cifras de Granma brindan alguna
esperanza a los cubanos: ya no van a ser necesarios 26 años, apenas 18.
Un avance indudable del “socialismo” o como se llame lo que existe en Cuba.
A todo esto hay que añadir que, de acuerdo a lo publicado recientemente,
no se avanza en la solución de problema, sino se retrocede, mientras
crece la sospecha de que todos los datos anteriores eran falsos o se
incumplieron los planes.
De forma sistemática la prensa oficial de la Isla sigue ocultando
información o dándola a conocer a medias. Que aparezcan con cierta
frecuencia reportajes e informaciones que señalan algunos de los
problemas que sufre la población cubana resulta un avance, pero se trata
de una simple gota en un océano de despilfarro, mala organización y desidia.

Source: La falta de agua: asignatura pendiente – Noticias – Cuba – Cuba
Encuentro –
http://www.cubaencuentro.com/cuba/noticias/la-falta-de-agua-asignatura-pendiente-318131


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