Informacion economica sobre Cuba

Que el “impasse” quede atrás
El comercio capitalista ya está aquí, dice un cubano residente en la
Isla, y aboga porque desaparezcan al fin todas las barreras para
recuperar lo perdido, tan necesario para todos los cubanos
Hugo Araña, Matanzas | 08/07/2015 11:36 am

A partir de los años sesenta del pasado siglo, cuando se rompieron las
relaciones entre Cuba y Estados Unidos, la economía cubana dio un paso
atrás, que podríamos anotar no ha sido superado. Desde entonces el
gobierno cubano emprendió acciones para abolir lo que denominaba
capitalismo, y se encaminó a convertirse en un país comunista. Para ello
estableció una alianza con la Unión Soviética, en un intento de cubrir
las necesidades que hasta esos años se satisfacían desde solo noventa
millas.
Su punto básico fue que la producción azucarera no sufriera un
descalabro que hundiera para siempre al nuevo gobierno comandado por
Fidel Castro, con el sueño de demostrar a la comunidad internacional que
se podía vivir “sin depender” de la nación catalogada con los epítetos
más denigrantes (léase diario Revolución de marzo de 1961).
Sin embargo, con el paso del tiempo —ese que por aquí o por allá pone
las cosas en su lugar, máxime que ya la Unión Soviética es página del
pasado— el gobierno cubano se quedó casi al pairo. Este lapso trajo para
la Isla un retroceso, tanto en lo económico como en lo social, aunque
las autoridades hicieron todo lo posible porque su comunismo se perpetuara.
La mayoría de las acciones se encaminaron hacia el exterior,
refugiándose en lo posible en lo que tenía entre sus manos —como por
ejemplo el comercio con otros países como China—, y más adelante el
creciente turismo europeo, que de cierta manera se incrementó en los
años noventa del pasado siglo, pero cuyas ganancias no fueron lo esperado.
Pero como no hay más verdad que una detrás de la otra, “nuestros
gobernantes al fin”, al parecer han llegado a la conclusión (sin
aclararlo por supuesto) que el comunismo es cosa del pasado aunque no
dejan de mencionarlo a veces en sus proclamas, y callan en lo posible
los epítetos cuando se refieren a la economía llamada capitalista, que
la realidad ha demostrado que es diferente a lo que nos han dado a
conocer sobre ella.
Por lo tanto, y al parecer en estos meses por el acercamiento que se
nota en el ambiente entre ambos países, ahora es una prueba sin lugar a
duda que en estos momentos (¡al fin!) Cuba y Estados Unidos se han
sentado en la mesa frente a frente, para dar pasos y reiniciar las
relaciones diplomáticas, donde el comercio (obvian catalogarla de
capitalista) ya está ahí, que casi lo tocamos con la mano, y aparezca al
fin para recuperar lo perdido, tan necesario para todos los cubanos, y
así reimpulsar que vuelva a la Isla aquello que nuestros gobernantes
tildaron con los más denigrantes epítetos, y ayudar a salir del marasmo
que atravesamos, y por ende donde el dólar abarcará un buen por ciento
de entrada con el turismo, que además los mismos norteamericanos ansían
con ponerlo en movimiento.
Por supuesto, esto no será fácil para nuestros reacios dirigentes,
máxime que tendrán sin lugar a duda que borrar, o al menos pasar la
hoja, y recomenzar con una relación entre ambos lados, cada uno con sus
características, y emprender un nuevo camino que no solamente reforzará
nuestra economía, sino que eso que llamamos “reconciliación” no sea
solamente un papel, sino con palpables acciones donde el mismo tiempo
nos dará la razón, de que nunca el abrazo de estas dos naciones debió
destruirse. Al volver a crearse, por ejemplo, fábricas, establecimientos
de todo tipo adecuados a nuestra idiosincrasia, etc. Y por supuesto
recalcamos que ese turismo norteamericano, que tanto necesita la Isla,
poco a poco palie en lo posible las necesidades que nos castigan por
errores de nuestros dirigentes, cuando esta o aquella fábrica, de lo que
sea (no descarto a los centrales azucareros) funcionen bien, y el pueblo
se sienta un poco más estable en su economía al aumentar los negocios,
que hasta los mismos capitalistas cubanos que optaron por dejar a la
Isla cuando el comunismo nos llevó a casi ni a reconocernos en sí como
somos, tengan oportunidades también.
Por lo tanto, la bandeja está puesta, y con un poco de razonamiento se
podrá reiniciar las relaciones tanto diplomáticas como económicas, donde
ambas partes se beneficiarán sin lugar a dudas, pese a cualquier escollo
que pueda presentarse. Esperemos.

Source: Que el “impasse” quede atrás – Artículos – Cuba – Cuba Encuentro

http://www.cubaencuentro.com/cuba/articulos/que-el-impasse-quede-atras-323161


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