Informacion economica sobre Cuba

Hay que crear una Comisión de la Verdad sobre las expropiaciones castristas
ELÍAS AMOR | Valencia | 3 de Agosto de 2016 – 06:00 CEST.

El diario Granma ha publicado una nota sobre unas declaraciones del
vicecanciller de Exteriores, Abelardo Moreno, ofrecidas en rueda de
prensa tras la celebración de la se­gunda reunión informativa entre
representantes de Washington y La Habana el pasado 28 de julio sobre
reclamaciones de derechos de propiedad.

Cierto es que los diálogos sobre las compensaciones que deberá
satisfacer el régimen castrista a EEUU por las expropiaciones producidas
a partir de 1959 acaban de empezar. Y si bien, de momento, el régimen ha
querido enturbiar esas negociaciones incorporando una presenta demanda
por los efectos del llamado bloqueo, que convierten el escenario
negociador en una compensación mu­tua entre los dos países, de lo que no
cabe duda es que no será posible la pretendida normalización de las
relaciones bilaterales, si no se atiende correctamente el pago de las
expropiaciones de los derechos de propiedad existentes en 1959.

Varios son los motivos por los que se hace necesario estar alerta. El
régimen quiere escudarse en que se trata de negociaciones de “elevada
complejidad política, técnica y jurídica”.

Falso. La complejidad es un instrumento que utiliza el régimen castrista
para justiificar lo injustificable. Hay un hecho objetivo: el pago de
las expropiaciones está pendiente desde 1959 y salvo cuestiones
actuariales, la solución está muy clara. Una transferencia de fondos por
las confiscaciones cierra el problema tan complicado.

Hay que evitar enunciados que no sean correctos. El canciller Mo­reno
dijo “que desde que fueron dispuestas las leyes de nacionalización con
el triunfo de la Revolución, el Estado cubano siempre tuvo la voluntad
de compensar a las personas jurídicas y naturales extranjeras”.

Falso. Existen numerosas evidencias en las hemerotecas que confirman que
la compensación monetaria nunca estuvo en la mente de los confiscadores
revolucionarios. Además, todas las decisiones confiscatorias se tomaron
en tiempo récord, no hubo convocatorias públicas, ni mesas de
negociación. Fue una política de hechos consumados en tiempos de gran
inestabilidad institucional. Los sucesos posteriores, provocados por el
régimen con su continuo enfrentamiento con EEUU, se encargaron del
resto. Nunca existió voluntad alguna de compensar.

Moreno señaló “que la isla ca­ribeña lo­gró acuerdos con Canadá y cinco
países europeos por las propiedades nacionalizadas por el Es­tado
cubano. Con Estados Unidos incluyó re­formas para ejecutar esas
compensaciones en plazos definidos, pero las acciones del Gobierno de
ese país impidieron su realización”.

Falso. EEUU nunca obstaculizó nada. Por otra parte, los acuerdos de
compensación con Canadá o España fueron ridículos y tuvieron un alto
componente político. En concreto, con España, en tiempos ya lejanos de
Felipe González, algunas de las propiedades expropiadas a españoles, que
aún conservaban un elevado valor casi 30 años después de los robos, se
pagaron con contenedores de baratijas y artesanías de dudoso valor
comercial, y en el mejor de los casos, los pagos que se realizaron con
langosta fueron inaprovechables por las pésimas condiciones de envío.
Los que firmaron para cobrar, quedaron muy insatisfechos. Además, una
parte importante de los expropiados de origen español, los que se habían
hecho cubanos, quedaron fuera de los pagos acordados.

Moreno comen­tó que en ese encuentro de Washington, realizado co­mo
continuidad del efec­tuado en Cuba en diciem­­bre del 2015, las
delegaciones in­tercambiaron información acerca del proceso de
reclamación de los dos países, sobre todo las bases jurídicas y
ca­racterísticas del mismo. Lo cierto es que “aún no se ha decidido cómo
serán las negociaciones sobre el asunto”, lo que entra de lleno en la
típica política castrista de ganar tiempo, como sea. Casi siempre con
escasa voluntad por cumplir compromisos que no podrá eludir.

Lo más grave de todo es que no existe marco jurídico alguno para unas
relaciones que deben ir dirigidas a resolver justas compensaciones por
las agresiones a los derechos de propiedad. En todo caso, habría que
situarse en el escenario de 1959 para poder realizar alguna valoración
si quiera ajustada, y eso es imposible, porque además, el marco jurídico
comunista es completamente ajeno al que existía entonces.

Moreno aseguró, además, el interés del régimen castrista por vincular la
negociación por las expropiaciones con los presuntos efectos del
“bloqueo” económico, financiero y co­mercial impuesto por Estados
Unidos. Es una grave afrenta para los expropiados que el régimen
castrista quiera introducir negociaciones sobre el embargo, cuya
viabilidad es ciertamente controvertida cuando Cuba puede comercial
libremente con 192 países del mundo, en un asunto especialmente sensible
como el robo de los derechos de propiedad que sigue pendiente desde 1959.

Una posición que, de ser cierta, no se debe aceptar por EEUU ya que ello
dejaría sin contemplación a la cifra numerosa de cubanos que fueron
expropiados y que nunca presentaron demanda alguna por miedo al régimen
que, durante los 60, se empleó a fondo en chantajear a aquellos que se
iban del país exigiendo firmas de negación de reclamos, por la vía de la
imposición y el chantaje.

Es por ello, que cuanto antes se debería crear una Comisión de la Verdad
sobre las expropiaciones del régimen castrista para que se restaure lo
que jurídicamente procede a los que sufrieron daños en sus patrimonios.

Mientras tanto, todo será una pérdida de tiempo en la que se lanzarán
cifras en una y otra dirección en un diálogo destinado, cómo no, a ganar
tiempo en el que no se reconocerán las instituciones de cada uno de los
países y la naturaleza objetiva de los reclamos cruzados. Tal vez los
organismos internacionales de mediación deberían asumir un papel
destacado en este proceso porque mucho me temo, que no se van a producir
resultados positivos de esta negociación y una vez más, aquellos cubanos
y extranjeros, que fueron confiscados en sus derechos de propiedad en
1959 seguirán viendo como la justicia no está con ellos.

Este artículo apareció originalmente en el blog Cubaeconomía. Se
reproduce con autorización del autor.

Source: Hay que crear una Comisión de la Verdad sobre las expropiaciones
castristas | Diario de Cuba –
www.diariodecuba.com/cuba/1470171402_24327.html


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